Lecturas a la hora del té

Lecturas a la hora del té
(Pintura de Vicente Romero)

lunes, 30 de septiembre de 2013

PIEL DE LUNA



 Me desvisto de esta piel,
no quiero que me descubran en ella.
La enterraré contigo
donde mi libertad se cultive
en el campo sin esquinas.
Reinventaré mis anhelos
y la vereda de alcanzarlos,
me fijaré en mis propias huellas
sin detenerme en las tuyas
y lameré mis heridas.
Me cubriré de piel de luna,
reiré con el mar,
lloraré con las estrellas.
Mi carne se tragará el tiempo
y la luna seré yo misma.




Pinturas de Zeng Hao Dun Huan

sábado, 28 de septiembre de 2013

CANARIAS Y AMÉRICA


Cristóbal Colón en Canarias
Colón en su viaje a lo desconocido debió intuir la importancia de Canarias. A los seis o siete días de su salida del Puerto de Palos y a la altura de Lanzarote se rompió el timón de la Pinta, accidente que prolongó la estancia en las Islas más de lo previsto por el Almirante. La Pinta es reparada en Gran canaria. Mientras, Colón con las restantes carabelas permanece en San Sebastián de La Gomera, ocupado en ultimar preparativos, donde visita a Beatriz de Bobadilla, a quien conoce de la Corte.
Después de un mes por tierras canarias las tres carabelas partieron de San Sebastián rumbo a lo desconocido (recordemos que La Palma y Tenerife aún no habían sido conquistadas).  En su segundo y tercer viajes Colón volvió por Las Canarias para recalar en San Sebastián,su escala predilecta. En el cuarto viaje el Almirante hace estadía en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria, donde parece que se entrevistó con Antonio de Torres, gobernador de la isla y antiguo amigo suyo.

Participación canaria en la conquista americana

La población canaria se incorpora muy pronto a esta tarea; varios naturales de La Gomera viajan con Colón en uno de sus primeros viajes.
Por otra parte, Pedro de Lugo, segundo Adelantado de Tenerife, obtuvo una capitulación para poblar la región de Santa Marta de Colombia; es de notar que en su expedición viajaba como lugarteniente suyo Jiménez de Quesada, más tarde famoso por sus conquistas en Insidias. Muchos canarios se enrolaron en la expedición de Mendoza al Río de la Plata, al hacer escala en Santa Cruz de Tenerife.

Incorporación canaria a la colonización

La presencia canaria en América es evidente: son canarios los que contribuyen a poblar la región de Venezuela; la ciudad de Montevideo es fundada por cincuenta familias del Archipiélago, que hasta allí emigraron especialmente a raíz de la Real Cédula de Felipe V que obligaba a Canarias a aportar un determinado número de familias al poblamiento de América...
A lo largo de los siglos XVII y XVIII se asiste a un tipo de emigración distinta: grupos numerosos de canarios emigran a Ultramar con la expresa misión de poblar y fundar ciudades. Los lugares  de destino se extienden desde Texas y Luisiana en el Norte - algunos nombres de lugares y pueblos del sur de California o Texas aún testimonian el paso de canarios al Norte de Río Grande -, hasta la región del Uruguay y Argentina en el Sur. Sin embargo, será la América bañada por el Caribe a donde los canarios arribarán con mayor intensidad, especialmente a Cuba, Puerto Rico, Santo Domingo y Venezuela, entre otros.
Los "isleños", término con que se les conoce a los hijos de Canarias en América, contribuyeron a fundar y poblar ciudades como Buenos Aires, Montevideo, Caracas y La Habana.


FUENTE: NATURA Y CULTURA DE LAS ISLAS CANARIAS.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

SOY DE ISLA


Soy brote de hoja de otoño sobre lava candente
que busca morir en las desgastadas arenas de la noche,
atrapada en el resplandor de la aurora.
Un mascarón de proa que acuchilla las baladas de sirenas
y conquista otros mundos y otras lenguas,
para volver a encontrar su tesoro de paz
allí donde los sueños se empapan de lluvia.
De lluvia horizontal que fecunda mi vientre
pariendo versos que germinan
y enraízan en mi tiempo.
Soy mirada de gente antigua que me cubre
con un manto de sabiduría templada
y me aúpan en volandas para palpar
los aromas desprendidos de mis ojos.
Me vuelvo piel del aire y me abarcas
con los brazos de la madre protectora
y surco tus coladas como ángel de los senderos
con alma verde dormida,
Isla mía.
(Pinturas de Marianne North)

martes, 24 de septiembre de 2013

El sábado 21 de Septiembre, Día Mundial del Alzheimer. Un microrrelato de Aldonza Laugh


A diario el anciano se sentaba a contemplar la partida de los barcos. En el pañol estanco de su memoria habían quedado bien guardadas sus campañas en la mar. Y ahora, de nuevo con ojos de niño, soñaba despierto con conquistar el océano porque para él cada día era su primera vez.

domingo, 22 de septiembre de 2013

POEMAS DEDICADOS A MI ESPOSO MARINO


SI TE MARCHAS

Si te marchas,
llenaré tu maleta de mis recuerdos
la impregnaré de mi aroma al tiempo
que bucearé en el pozo de tus sentimientos.
Si no hay más remedio y te marchas,
quedaré herida como paloma en vuelo,
se quebrarán mis alas extendidas
y no tendré superficie en la que caer.
Si te marchas, ¡ay, si te marchas!
Inevitablemente, tendré que seguir viviendo.


A AGU

No te echo de menos 
porque te has colado por mis poros. 
Transpiro tu esencia
y miro con tus ojos.
Soy yo la que se ha ido.

viernes, 20 de septiembre de 2013

LOCURA Y BÁLSAMO

Daniel Gerhartz


Me golpean las palabras y los hechos...
me tambalean.
Mi locura es ternura igual
que aquella que perdí.
Heridas antiguas vuelven a helarme la sombra,
no hay más salida
que no salir.
Entre algodones estoy aquí dentro,
calentando mi alma con el tibio
aliento de mis sueños,
como bálsamo aromático
de mi dolor.
Bendita locura
que anestesia y salva batallas,
que fortalece y hace vivir.
Soy superviviente 
dentro de esta cabaña donde
el mundo está hecho a mi mano
y al que me agarro
con raíces de árboles gigantes.
No podrán tumbarme,
tengo locura de sobra
a la que agarrarme.

martes, 17 de septiembre de 2013

LUNA IRAQUÍ


Miro a la luna y su intensa blancura me llena de brillo los ojos. El perfil de las cosas parece investido por un aura argéntea, mercúrica, por el efecto de las sombras y de la pátina de rocío sobre la superficie de los objetos. En mis noches inspectoras en Irak, cuando no encontrábamos indicios de armas nucleares pero seguíamos investigando, yo narraba mis informes con ayuda de las criaturas del satélite. De inmediato, advertí que no son seres simples y torpes sino que conforman toda una civilización, más avanzada que la nuestra. Pero, por más que volqué toda mi pedagogía para hacerles entender en qué consiste el pecado de la ambición y la capacidad destructiva del ser humano, ninguno fue capaz de comprenderlo.

sábado, 14 de septiembre de 2013

POEMA AL AMIGO QUE PERDIÓ A SU HIJO



Tu ventana vislumbra el vacío.
Eres desecho tras la hecatombe,
despojo humano de sueño insomne,
árbol desnudo pariendo frío.

Vuelca sus ojos en tus palabras,
tráenos su esencia con tus escritos,
profana mil dolores malditos,
dibújanos el color de su alma.

No permitas que parta del todo,
sus recuerdos traerán el placebo:
empéñate en que nazca de nuevo,
Sólo tú, quien lo engendró, tú solo.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

ABSOLUTO SILENCIO / ABSOLUTE SILENCE


Mi hijo nació protegido por una bolsa amniótica de silencio. Sus tímidos tímpanos involucionaron hacia su interior: no le permiten oír pero sí escuchar. Sin yo saberlo, escuchaba el crujir del plomo de las manos de su padre sobre mis huesos. También escuchaba a mi corazón amarrado con alambre de púas apretado hasta el desangre y a mi alma desvalida bajo la sonriente indolencia del verdugo. Hoy mi hijo es un hombre, ha desafiado a su padre a gritos con su mirada, ordenándole que se marchara. Ahora en nuestra casa reina la paz y el absoluto silencio.

My son was born inside the protection of an amniotic bubble of silence. His shy eardrums went inward so that he couldn't hear, but listen. Without my noticing, he listened to the crackling lead of his father on my bones. He also noticed my tighten and bleeding to death barbed wired heart and my stolen soul under the executioner's indolent smile. Today, my son is a man who has challenged his father with a loud glare, ordering him to leave at once. Now and finally in our house, there's peace and absolute silence.

Translated into English by Carmen García Comendador

martes, 10 de septiembre de 2013

FARAÓNICA VOLUNTAD



Yo, Cleopatra VII Filopator Nea Thea, hija de Cleopatra V Trifena y de Ptolomeo XII Auletes, Reina de Reyes del Alto y Bajo Egipto, ordeno transcribir mis últimas voluntades en el quinto día del tercer mes de la inundación del año I de la batalla en Actium en la que mi ejército egipcio junto al aliado romano de Marco Antonio fueron derrotados por las tropas de Octavio, capitaneadas estratégicamente por Agripa.
Tras el suicidio de Marco Antonio he intentado en vano hacer sucumbir al enemigo ante mis encantos y astucias para evitar que las tierras de mi amado Egipto se conviertan en la provincia despensa de Roma. Las derrotas de mis batallas libradas tanto en el Adriático como en aposentos de mi palacio me han hecho tomar la última decisión de ser abrazada por la muerte antes de que se cumpla el fatal destino de convertirme en esclava de mi enemigo, imponiendo que se cumplan mis voluntades conforme procede a la descendiente de Ra.
Tomad nota de mis últimas palabras en las mejores hojas de papiro, aquellas bañadas por Iteru en las tierras negras y secadas al sol del desierto cerca de las pirámides, a los pies de los más grandes faraones. No uséis para su escritura cálamo vegetal a modo de los romanos; dibujadlas con las plumas del Ibis sagrado que otorguen los trazos regios que corresponden a los pergaminos cuñados con sellos de la Casa Ptolemaica. Utilizad tintes indelebles que perpetúen en el tiempo mis mandatos, para que futuras generaciones rememoren el sacrificio elegido por la mayor Reina de Egipto. Además, ordeno expreséis mis deseos en escritura hierática: queda prohibida su traducción al latín o al griego. Que sean los más afamados traductores egipcios los que interpreten mis palabras ante Octavio, ya que dentro de mí alerto desconfianza si mis voluntades le fueran transmitidas por alguno de sus impíos generales, que se jactan de poseer el conocimiento de traducción de jeroglíficos y, sin embargo, no realizan distinción entre las diferentes cabezas de nuestros más afamados dioses.
Ofrecedme una cesta con el áspid oculto entre mis frutas preferidas para que el dulce paladar amortigüe su veneno. Esperaré su mordedura como anhelé las caricias de Marco Antonio tras los regresos de sus múltiples campañas. El placer del dolor escogido se asemejará a los orgasmos encadenados de mis más satisfactorias veladas en compañía de bellos esclavos nubios. La ilusión del disfrute de su mordida rodeada de los mejores frutos de la tierra, no harán más que hacerme rememorar mis mejores años de gloria junto a César y mi entrada triunfante en Roma rodeada de la opulencia que correspondía a la Reina de Egipto y madre de Cesarión. Cuando el veneno recorra mis venas, quemándome las entrañas y paralizando mi corazón, sonreiré con el convencimiento de que se estará cumpliendo lo estipulado en ésta, mi última disposición.
Embalsamaréis mi cuerpo con los mejores ungüentos y pomadas de olor traídos desde Mesopotamia y secaréis mis entrañas con polvos de brezo y olivo que me hagan recordar en el más allá los efluvios del delta de Iteru en su confluencia con el Mare Nostrum. Protegeréis mi momia con los amuletos escogidos y sustituiréis mi corazón con un escarabeo que lleve inscrito un extracto del Libro de los Muertos para mi reverente presentación ante el Tribunal de Osiris.
No soy merecedora de la sepultura dentro de la pirámide, junto a mis antepasados muertos que reinaron y murieron siendo dueños de su Imperio, pero tampoco deseo os deshagáis de mi cuerpo en mitad del desierto a ras de la arena, donde sea pasto de alacranes, culebras y todo ser vivo que se arrastra. Un mausoleo a un nivel más elevado que la altura de los hombres bastará. Una sepultura compartida con Marco Antonio en Alejandría, cercana a la Gran Biblioteca. Después de mi muerte deseo seguir instruyéndome de cuantos libros de Medicina, Aritmética y Geometría, Astronomía o Literatura quepan en el recinto funerario, como fiel acompañamiento de mi cuerpo momificado. No fue mi belleza la que atrajo a los más poderosos hombres de la Tierra, a estas alturas ya es conocido que por mi estirpe no fui dotada con facciones agraciadas, sino que fueron el lujo y el poder, unidos a mi exquisita educación, los que hicieron de mí la mujer más deseada y carismática de su tiempo.
Me despediré de mis hijos sin que ellos sean conscientes de que aquél será el último encuentro que, transcurrido el tiempo, recordarán junto a su madre. Llevarme la imagen de sus sonrisas a la muerte me facilitará el amargo trance de la última hora. A ellos entregaréis esta misiva anunciadora de mi muerte después de que mi aliento lance su último suspiro para que personalmente se la hagan llegar a Octavio, quien podrá hacer alarde de su poder en la ceremonia del Triunfo a su vuelta a Roma. Allí, sin duda, será homenajeado con vítores y proclamas en un baño de multitudes de patricios aduladores, paganos analfabetos y senadores amantes de la traición que, acogiéndose a la caída del duunvirato tras la derrota de Marco Antonio, le proclamarán Augusto del Imperio y, muy probablemente, Emperador. Mi muerte, la de la gran enemiga de Roma, la de la reina egipcia que conquistó a Julio César y les arrebató al mayor General de sus ejércitos no hará más que encumbrar a mi enemigo a la altura de sus imperfectos dioses. A cambio, imploro a Octavio que acoja y eduque a los hijos de César y de Marco Antonio conforme establecen las leyes del fuero romano y dentro de mí guardo la secreta esperanza de que su esposa Livia acoja a mis hijos como a los paridos de su vientre y que los incluya como sucesores de la estirpe de la dinastía Julio-Claudia. No encuentro mejor destino para ellos que sean acogidos, como por cuna les corresponde, bajo palio del Emperador.

Y todo ello lo dispongo y ordeno

YO, CLEOPATRA VII,
ÚLTIMA REINA DE LA DINASTÍA PTOLEMAICA Y
DESCENDIENTE DE RA.

jueves, 5 de septiembre de 2013

QUIJOTES DE ALMAS AÑILES CONTRA GIGANTES CON ALAS DE ESPUMA

(Pintura de Livia Teresa Beatriz Caggiano)

El látigo de la hora señalada azuza el viaje circular
como la gravedad del satélite amaestra en ciclos las mareas
bajo cuyo ritmo se comparten elucubraciones fantasmas.
En el equipaje, sentimientos envasados. Dentro del camarote,
solitaria meditación coloreada con escritos. Allá fuera,
audaces campos de cobalto por conquistar.
Los caballeros navegantes bogan sin descanso en un tiempo de humo
que miden con la clepsidra gobernada por la mar,
guerreando con las armas empolvadas de los sueños.
Las palabras confinadas les golpean y las distancias les balancean.
Su locura es ternura igual que la que anida en ombligo infantil.
Heridas antiguas vuelven a helarles la sombra,
no hay más salida que no salir.
Entre algodones se guarecen hacia dentro,
calentando sus almas con el tibio aliento de los recuerdos,
como bálsamo aromático de su dolor.
Bendita insania que anestesia y salva batallas,
que fortalece y hace vivir. Son supervivientes
dentro del rocín de metal donde el mundo incierto
está hecho a su mano, aferrándose con bridas de utopía
que los anudan al pañol de la verde remembranza.
Aunque naufraguen,
les habita vesania de sobra a la que agarrarse.
¿En qué pañol guardarán sus anhelos?
¿A qué mosquetones del ánima trincarán los amarres de sus líricas estachas?
¿En qué gambuza se nutrirán sus falaces ilusiones?
¿Por qué escotilla se colarán las esperanzas?
Y el ponto omnisciente se nutre del silencio amordazado,
de los apegos escasos de piel, de las quimeras abortadas
y se ríe y se engorda y se regodea y se empapa de alegría
y se torna femenina singular,
la mar.
Cuando sosegada,
abre sus carnes en canal como entregada Dulcinea,
con sus muslos firmes abrazando quilla y casco,
y la crepitante espuma enarbolando la bandera del orgasmo.
La lanza de proa es soldado gastador
que acuchilla las baladas de sirenas,
conquistando otros mundos y otras lenguas,
para volver a encontrar su tesoro de paz
allí donde los sueños se empapan de lluvia horizontal
que oloriza el tiempo de la greda.
Cuando encelada,
anuda su estela a la cólera de los vientos villanos,
que despliegan sus trompetas para llamar al combate
cual ejército de mercenarios.
Dulcinea, reincidente cleptómana del vigor de los sueños,
tambalea a Rocinante,
lo voltea, lo sacude, lo escupe, lo endereza,
lo quiebra, lo avasalla, lo doblega.
Y los caballeros navegantes,
locos de atar, amarran escalas, posicionan estachas,
cabalgan las olas enfilando sus lanzas
directas a los gigantes de su imaginación.
Vapuleados,
resisten la batalla mutando en mirada de gente antigua
que les cubre con un manto de sabiduría templada
y les aúpa en volandas, pariendo versos en eclipse
que enraizaron en el sustrato de la soledad y el desarraigo.
Sanados,
se convierten en piel del aire
cuando se sella el círculo
y posan su pie sobre el suelo sin balance.
Y la tierra, amorosa, les guarece con los brazos de la madre protectora
y los Sanchos les aguardan con frescos gazpachos de noticias ya añejas
y se liberan las caricias atesoradas en los bolsillos del cronos.
Sólo en un mientras sus almas se teñirán del color de la tierra
porque inexorable arribará la atracción por Dulcinea.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

La vida en los recuerdos


Te has quedado atrapado en mi recuerdo... o yo en el tuyo; no sé muy bien qué sería lo correcto. Tu realidad se ciñó a una venerada cruz en la prueba del embarazo, a una canastilla de ilusiones que no conservo y a una hemorragia que disolvió mi instinto maternal en una compresa con alas. Unos días recuerdo a un niño con los ojos muy negros y el cabello ensortijado. Otros, a una niña rubia con hoyuelos a los lados de las comisuras de los labios. Y es que no tengo remedio: me gusta recordarte porque cada vez que te recuerdo, existes según yo quiero.