Lecturas a la hora del té

Lecturas a la hora del té
(Pintura de Vicente Romero)

viernes, 21 de abril de 2017

NI POETISA SI PRINCESA (Para el día del libro, 2017)

(Pintura de Max Buri)

Siempre he querido ser poeta, ni poetisa ni princesa. Lo sé porque aún conservo mis primeros versos, unos garabatos sobre aquellas páginas del Quijote que amarillean como mordida de manzana. En tiempo de calcetines, las faldas de tablas y cuadros no tenían bolsillos en los que guarecerse las manos ni espacios para poemas. Los atesoraba en el neceser de nubes azules, junto a las coletas y el pintalabios. No hizo falta enfundarme un traje de caballero, reservar mesa en el Café Gijón y tragarme el humo de mil puros. Mis tacones marcan el paso firme de mis pasos. No soy poetisa ni princesa, quiero caminar el sendero de los poetas.

(En el libro "He querido volver", editado por Editorial Cursiva, 2016)

sábado, 15 de abril de 2017

MADRE E HIJO

(Pintura de Merce Ares  https://petalosalagua.blogspot.com.es/)

Cuando te das cuenta, te hallas sentada en la cima del Gólgota, observando el cetrino rostro de tu hijo cuya cabeza descuelga en su crucifixión. Y te preguntas cómo podrás sobreponerte a su muerte, cómo la vida, injusta, te atrapa llevándoselo a él y queda expectante a que realices tu siguiente movimiento. Y de dónde sacarás fuerzas si te cuelga el alma helada sobre una finísima cuerda que amenaza con romperse por el peso de plomo que soporta. Miras al cielo y os ilumina la luz que esta mañana nace en la profundidad del río y se eleva con prepotencia para descubrir la dulce estampa que te dibuja con tu hijo en tu regazo, cubriéndole por entero con besos y lágrimas. 

Carmen Marina Rodríguez

viernes, 7 de abril de 2017

LOCURA Y BÁLSAMO



Me golpean las palabras y los hechos...
me tambalean.
Mi locura es ternura igual
que aquella que perdí.
Heridas antiguas vuelven a helarme la sombra,
no hay más salida
que no salir.
Entre algodones estoy aquí dentro,
calentando mi alma con el tibio
aliento de mis sueños,
como bálsamo aromático
de mi dolor.
Bendita locura
que anestesia y salva batallas,
que fortalece y hace vivir.
Soy superviviente
dentro de esta cabaña donde
el mundo está hecho a mi mano
y al que me agarro
con raíces de árboles gigantes.
No podrán tumbarme,
tengo locura de sobra
a la que agarrarme.

Carmen Marina Rodríguez Santana
Libro La casa de las mil estancias, Editorial Idea y Editorial Aguere, 2014.
Autor de la imagen Daniel Gerhartz

miércoles, 8 de marzo de 2017

8 DE MARZO, DÍA DE LA MUJER

(Pintura de Merce Ares)

Un año más es 8 de marzo, un año más la lucha continúa y nosotras en ella. En la batalla por la igualdad, por la supervivencia, por la justicia, por la presencia, por el hoy y por la mañana, por la dignidad negada. En la lucha, luchando, y siempre con la escucha activa y la reflexión dispuesta.
(Izaskun Legarza)

Aquí en Canarias, hoy los medios audiovisuales nos han informado que nuestras Islas van en cabeza de mujeres muertas por violencia de género, que el número de mujeres de paro es el triple que el de los hombres, que la igualdad no ha aumentado sino que se ha mermado.
Por tanto, tenemos que seguir en la lucha para dejar un mundo mejor para nosotras, nuestras hijas y nietas.

PIEL DE LUNA
Me desvisto de esta piel,
no quiero que me descubran en ella.
La enterraré contigo
donde mi libertad se cultive
en el campo sin esquinas.
Reinventaré mis anhelos
y la vereda de alcanzarlos,
me fijaré en mis propias huellas
sin detenerme en las tuyas
y lameré mis heridas.
Me cubriré de piel de luna,
me reiré con el mar,
lloraré con las estrellas.
Mi carne se tragará el tiempo
y la luna seré yo misma.

(Carmen Marina Rodríguez Santana, Libro La casa de las mil estancias, Editorial Aguere e Idea, 2014)


viernes, 13 de enero de 2017

SILENCIO ( De mi libro HE QUERIDO VOLVER, 2016, Editorial Cursiva)

(Pintura de Paul Chabas)

No he escuchado tu latido en mi pecho,
ni el aullido del viento,
a pesar de que ha roto la ventana.
No se oyen las pisadas en la noche,
ni cuando los tacones
sorprenden cien lechos de hojarasca.
Han enmudecido las gargantas de gaviotas,
el violín de los grillos,
parturientas, plañideras,
la risa de los niños,
olas llegando a su playa.
No se atienden los llantos de inocentes,
el eco de mil bombas,
las alas en la jaula,
el hambre de cucharas,
el ruido de las nueces.
El tiempo se ha cansado de los hombres,
se niega a obedecer
a la aguja y su compás.
Llueve silencio
en el tuétano del mundo.